Estuve en la Media Maratón de Castellón

De acompañante eso sí…

Deportista es probablemente el último adjetivo que me definiría en este mundo. Probablemente asesina a sueldo iría incluso antes en la lista.

No es algo de lo que me sienta orgullosa aunque haga chanza pero soy muy consciente de mi falta de constancia para el deporte y no es que no me guste (muchos dicen que sólo es encontrar el que de verdad te enganche) es que directamente se me olvida. Recuerdo varias últimas veces en  las que hice deporte y no me avergüenza contaros cómo acabaron. En una de ellas me invitaron, junto a una amiga, a abandonar la clase de aerobic por exceso de humor. A mí aquello de no saber coordinar piernas y brazos mirándome en un espejo me hacía mucha gracia y a mi amiga también (teníamos 14 años y todo el pavo posible). Años después retomé experiencia con 19 años acompañada de nuevo pero esta vez de mi tío. Hacíamos máquinas y como yo era muy de ir charlando en exceso durante el proceso, pues no calculaba ni qué hacía ni cuántas veces lo hacía… total acabé desmayada en el suelo y con una anécdota familiar que aún se sigue contando (somos una familia muy bien avenida pero muy cabronceta, todo hay que decirlo).

Ahora, con eso de las nuevas tecnologías y con A. que nos ha salido runner y peser (de levantar pesas) y estiring (de estirar), fui convencida de bajarme una aplicación de móvil que promete tablas de ejercicios en las que llegarás a pillar hábito en 30 días. Yo la descargué siguiendo la fe inmensa que A. tiene en mí y que aún no ha dado tiempo a que se disipe. De eso debe de hacer tres semanas y debo confesaros que aún no la he abierto. Sí señoras, ni si quiera sé si me la he bajado bien.

El domingo 22 de Enero fue la Media Maratón de Castellón y A. se apuntó. Allí que nos fuimos pese al frescor mañanero y las posibilidades de lluvia para que corriera algo más de 20 kilómetros con un montón de osados y osadas corredores. Me encontré con una amiga salvadora con la que pasé las dos horas del recorrido (¡Hola Viki!) y que como buena deportista, me puso al día de todo lo que quise preguntarle y más sin poner cara de estoy hablando con una lerda del tema.

A toro paso os puedo confesar que pensaba que la cosa sería aburridilla y que pasaría el tiempo leyendo en una cafetería pero nada más lejos de la realidad. Fue muy interesante aprender el funcionamiento de estas carreras y muy emocionante ver el espíritu de superación que la gente puso para participar. Vi muchas caras conocidas en la carrera, caras que no sabía que tenían esas piernacas listas para aguantar media maratón y sentí un poquito de orgullo al saber el sobreesfuerzo de cambio de vida que había supuesto para algunos de ellos el llegar a poder disfrutar (no sin dolor) de un momento así.

Después, puestos en fila para recibir sus medallas pero sobretodo el avituallamiento (ahí sí que hubiera participado, activamente además) pude oir las conversaciones derivadas de una sobredosis de adrenalina y endorfinas no sin sonreir y sentir una punzada leve de envidia.

Algunos de los que seguís este blog sois deportistas de algún modo u otro. Sé que hay corredores de asfalto y alguno de montaña entre nuestras filas, yoguinis, amantes del pilates, gente HIIT y Crossfit , incluso triatletas. Sé positivamente que no tengo o aún no he encontrado (¿estaré dudando?) la motivación necesaria para lanzarme a formar parte de vuestro mundo pero reconozco el esfuerzo que hacéis y los beneficios que os reporta cuando no se os va de las manos y dejo aquí por escrito para que quede constancia que PIENSO ABRIR LA APLICACIÓN.

Entiendo que os parecerá una gilipollez pero si os pusiérais en mi pellejo (nunca una frase hecha vino tan al pelo) sabríais que este es el primer paso de una motivación que va a necesitar de algo de jaleo flamenco para continuar. Cuento con vosotros y vuestros consejos y aunque no prometo nada porque no soy de mentir: os iré informando.

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